L’aguja es quizá la parte más pequeña y menos valiosa de una máquina de coser en cuanto a su valor económico, sino que es la herramienta indispensable para su funcionamiento. Una especie de corazón sin el cual ni siquiera el resto de la máquina tendría sentido. Sin embargo, las agujas no son todas iguales y se diferencian principalmente por su función de uso, que también caracteriza su forma.
Su coste es más bien insignificante (unos pocos euros de media por paquete), pero elegir la adecuada es esencial para el éxito del trabajo final. Veamos, pues, en este breve resumen cuáles son las agujas más comunes y para qué tipo de trabajo se utilizan.

Agujas de máquina de coser: tipos y funciones
Empecemos por la aguja más común, la aguja universal. Debe su nombre al hecho de que puede utilizarse para todas las costuras comunes. Pero cuidado: este tipo de aguja no está diseñada para un uso específico y, por tanto, no es adecuada para utilizarla en materiales concretos, como vaqueros, cuero o tejidos muy finos. Su punta es ligeramente roma y la superficie es muy lisa para que pueda penetrar fácilmente en el tejido. Normalmente, este tipo de aguja se suministra con la máquina de coser. Especialmente quienes se inician en el mundo de las máquinas de coser no suelen necesitar sustituirla por otro tipo, precisamente porque es adecuada para las costuras más comunes.

Las agujas de punta esférica, también denominadas a veces agujas de jersey, están especialmente diseñadas para su uso con tejidos elásticos o de punto. La punta de la aguja es bastante redondeada, precisamente para no dañar ni desgarrar el tejido durante la costura. De hecho, este tipo de tejido podría dañarse si se utilizan máquinas de coser con agujas universales.
También existen agujas específicas con esta denominación para el tejido strecht. Dependiendo del grosor de la aguja, también aumentará el redondeo de la punta de la aguja.

En cambio, los tejidos más gruesos, como la tela vaquera o los vaqueros, requieren agujas diseñadas para perforar rápidamente (y sin riesgo de atascarse o romperse) este tipo de tela. Existen en el mercado agujas para máquinas de coser llamadas vaqueras, que están fabricadas con un acero más rígido que las agujas universales y son perfectas para este tipo de costura.
Otro tipo de aguja diseñada para un uso específico es la creada para coser cuero. Suele llevar esta mención en el envase (o, alternativamente, se denomina “de cuero”). Estas agujas se caracterizan por una punta triangular, gran resistencia y precisión, diseñadas para penetrar en el cuero sin estropear en absoluto la superficie de costura.

La aguja perfecta: una regla sencilla
Para elegir la aguja que se utilizará en todas las máquinas de coser Sin embargo, existe una regla muy sencilla que puede aplicarse a cualquier tipo de tejido de costura. Cuanto más grueso sea el tejido, más gruesa debe ser también la aguja. Si tejidos como la seda, la gasa o la organza necesitan agujas muy finas, se deduce que los materiales más gruesos, como los vaqueros, el terciopelo, especialmente si es pana, o el cuero, necesitarán agujas más gruesas.

También hay agujas como la de la imagen de arriba, llamadas agujas "gemelas".
Estas agujas permiten hacer puntadas paralelas y están disponibles en varios tamaños, tanto en términos del grosor de la aguja individual como de la distancia entre las dos.
Por lo general, las indicaciones de los envases de las agujas son muy intuitivas e inequívocas, pero en caso de duda, ¡siempre puedes consultar a tu distribuidor o la página web para que te asesoren!